La menopausia afecta de forma diferente a cada mujer, pero para todas nosotras representa una oportunidad de reivindicar nuestra naturaleza. Eso es lo que nos empodera y anima a vivir de forma conscientes.

Sofocos, hinchazón corporal, sequedad vaginal, libido bajo, dolor óseo, escalofríos e irritabilidad. Esto no es fácil. La forma cómo afrontemos la menopausia la hará más o menos enriquecedora y en esa transición estar en compañía, reír y sentirse escuchada es un pilar.
Subidas y bajadas emocionales: este es el síntoma más acusado de los cambios hormonales. Así, una mujer puede pasar de la euforia a la tristeza o la ira sin razón alguna. Asimismo, puede estar más susceptible de lo habitual o enfadarse con facilidad.
Los niveles de estrógenos pueden influir tanto en la ansiedad como en la depresión.
La menopausia es una etapa más de la vida que está en nuestras manos vivirla con naturalidad e integrarla como una fase que pasará. Se trata de un momento idóneo para que nos dediquemos más tiempo y espacio a nosotras mismas.
Es aconsejable que no reprimamos nuestras emociones negativas, sino que las aceptemos, aunque no nos gusten. Es el primer paso para afrontarlas.
Fomentar el amor propio y la autoestima se convierte en un aspecto vital para afrontar esta etapa. Podemos dedicar tiempo a lo que verdaderamente nos gusta y nos hace felices. Busquemos actividades que nos llenen y escuchémonos a nosotras mismas.
A lo largo de la historia nos han dicho que la menopausia es el fin de la mujer. Estamos tan bombardeadas a nivel social por mensajes negativos, que es normal que lleguemos a la menopausia con cierto miedo. Te entiendo, pero debemos empezar a cambiar esa ideología.
¿Nos hemos planteado cuál es el lado positivo de la menopausia? Nos encontramos ante una etapa en la que se cuenta con mayor seguridad y madurez, podemos vivir la sexualidad sin preocuparnos por un embarazo y nos hemos olvidado de las molestias de la menstruación.
Buscar ayuda psicológica es una buena solución si nos sentimos incomprendidas o poco apoyadas por nuestro entorno. Es un apoyo para superar las molestias físicas y sus efectos emocionales
Es normal que durante la menopausia nos sintamos con menos vitalidad, energía y alegría que en otras fases y eso tiene una explicación. La serotonina, hormona encargada de regular el estado de ánimo, también se ve alterada y afectada por la bajada de estrógenos.
Te voy a dar algunos consejos para que tu estado de ánimo mejore:
- Reeducar nuestra perspectiva sobre la menopausia: Si tu actitud ante la llegada de la menopausia es de miedo, rechazo, vergüenza y negación, pese a que tus síntomas serán los mismos, la vivirás mucho peor. Te animo a que hables de cómo te sientes, que compartas tu experiencia.
- Mi cuerpo es mi templo. Está claro que está sufriendo cambios. Escúchalo, respétalo, mímalo. Lo mismo que aconsejarías a alguien que quieras, hazlo también contigo misma. Es igual de importante encontrar un espacio sano y seguro en nuestras relaciones externas, como con nosotras mismas. .
- Cuidarte a nivel físico también es cuidarte a nivel mental. Cuida tu suelo pélvico, aliméntate bien, toma el sol, hidrata todo el cuerpo, cuida tu higiene del sueño.
- Comunícate. ¿Tienes un sofoco y necesitas abrir la ventana? ¡Dilo!, ¿Qué estás decaída y sin ganas de hacer nada? Comunícalo a tus seres queridos. Todas las mujeres estamos pasando o pasaremos por esta misma etapa, busca empatía en los demás. Según las investigaciones, las mujeres que se sienten más emocionalmente cercanas a una amiga suelen tener niveles más altos de la hormona de la progesterona, lo que les ayuda a aliviar el estrés y a mejorar su estado de ánimo.
Es importante también cuidar tu alimentación. Te voy dar algunos consejos:
1-¿Sabías que existe una versión natural y vegetal del estrógeno, con un efecto menor e igualmente saludable?. Se llaman fitoestrógenos y suelen estar presentes en la soja fermentada, legumbres, frutos secos, cereales integrales, garbanzos, cacahuete, semillas de linaza, uvas, frutos rojos, té negro y té verde. Está comprobado que en la nutrición durante la menopausia los fitoestrógenos ayudan a controlar los síntomas de los sofocos. Junto con la B12 y el magnesio que tiene algunos de los anteriores alimentos.
2-Una de las tantas cosas que nos trae la menopausia es la reducción de la absorción del calcio. Incluir productos lácteos en tu nutrición para la menopausia y el climaterio te ayudará a prevenir fracturas y riesgo de osteoporosis. Si tienes intolerancia a los lácteos puedes tomar suplementos de Vitamina D (vitamina encargada de fijar el calcio en los huesos) y Calcio.
3-Incluye en tu nutrición para la menopausia el consumo diario de fruta, vegetales y cereales integrales. La gran cantidad de fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes que se obtienen a través de estos alimentos ayudan mucho a controlar los niveles de azúcar en nuestros cuerpos, previniendo enfermedades cardiovasculares. Tu sistema digestivo notará de inmediato la mejora y todas sabemos que eso es calidad de vida.
4-Ayuda a tu organismo a navegar por la menopausia con la nutrición, ¡tu cuerpo te lo agradecerá! Despídete de alimentos como frituras, embutidos, leche entera, mantequilla, quesos, bollería y repostería ya que está comprobado su alto riesgo cardiovascular así como su elevado poder inflamatorio en el cuerpo. La lógica es sencilla: a menor cantidad de azúcares y grasas saturadas, menor inflamación y menor riesgo para tus arterias y corazón. Los suplementos naturales como el Omega 3 te ayudarán a controlar las grasas dañinas para el cuerpo.
5-Nuestros cuerpos son como una planta más, hay que darles agua. Un cuerpo bien hidratado, con una adecuada nutrición y una base de actividad física serán tus mejores aliados en el proceso del climaterio y la menopausia.
Este no es un consejo de nutrición, pero mover el cuerpo nos ayuda tanto como la nutrición durante la menopausia El ejercicio nos ayudará a que ese metabolismo que ahora anda en cámara lenta se reactive, genere masa muscular y elimine el exceso de grasas.Y tú, brillarás como la mujer estupenda que eres.
CONCLUSIÓN:
En definitiva, vivir la menopausia como una etapa más, desde la naturalidad y la gestión adecuada de nuestras emociones, implica una mayor plenitud y autorrealización.
Podemos contar con la ayuda de nuestro entorno y de profesionales dispuestos a apoyarnos ante los vaivenes emocionales. Ellos y nuestra autoestima son nuestros mejores aliados.
Mujeres maduras, poderosas, brujas, reinas, libres, GENIAS: no estamos solas, hagamos que se nos escuche. La información es poder. El conocimiento prepara, previene y derrumba mitos.
